martes, 24 de junio de 2014

Negociando con la salud. Reportaje de Panorama

Informe periodístico de Panorama que nos explica las implicancias graves que puede traer la medida cautelar que ha frenado el ingreso de medicamentos biosimilares a nuestro país, Javier Llamoza de AIS-RedGE nos explica que esta medida afectará gravemente a los tratamientos genéricos de los medicamentos biológicos, altamente efectivos para el tratamiento de varios tipos de cáncer

Propiedad intelectual y acceso a medicamentos. Reportaje de Telesur

Informe de Telesur sobre el sobregasto que realiza el Gobierno por la compra de Atazanavir, medicamento usado en el tratamiento del VIH y las exigencias de la sociedad civil para que se declare su licencia obligatoria.

jueves, 29 de mayo de 2014

OSELTAMIVIR: LA GRAN ESTAFA

Artículo escrito por Roberto López de AIS, publicado en el diario La Primera. En el 2009 todos los países fueron puestos en alerta por la pandemia  de la gripe AH1N1. La Organización Mundial de la Salud (OMS) se puso al frente de esta alerta y con base en informes de comités que tenían serios conflictos de interés, propició la compra millonaria de oseltamivir, un medicamento que se promocionaba por su supuesto potencial de   evitar las muertes y otros efectos graves que podía causar la pandemia. Se creyó que “reduciría los ingresos hospitalarios y las complicaciones como la neumonía. Sin embargo, la evidencia original presentada a las agencias gubernamentales de todo el mundo era incompleta".
 
Las afirmaciones sobre la efectividad del oseltamivir  fueron un factor esencial  para que muchos  gobiernos  invirtieran en la compra de este medicamento y otros para enfrentar la pandemia del 2009-2010; un negocio de muchos millones de dólares para  empresas productoras de “antivirales”. Por ejemplo, Estados Unidos gastó “más de 1,3 mil millones de dólares en la compra de una reserva estratégica de antivirales mientras que en el Reino Unido el gobierno gastó casi 424 millones de libras para una reserva de unos 40 millones de dosis. En España el Gobierno dedicó 333 millones de euros en 2009 para la lucha contra la gripe”. ¿Cuánto gastó el gobierno peruano en estos medicamentos?. No hay información. Pero es probable  que gran cantidad de oseltamivir, expiró en los anaqueles de  farmacias públicas.
 
Las últimas revisiones que se han hecho, particularmente de la Colaboración Cochrane, y que vieron la luz este año revelan que el medicamento en cuestión no tiene los efectos que se promocionaron y se ha confirmado sus efectos secundarios: náuseas, vómitos, dolor de cabeza, trastornos psiquiátricos y problemas renales. La compañía titular de oseltamivir de negó por algún tiempo a compartir la información sobre la efectividad del medicamento y tuvo que hacerlo  bajo presión de la Colaboración Cochrane y el British Medical Journal. Este caso advierte a los gobiernos y gestores de sistemas de salud para que antes de decidir el uso de un medicamento deben tener información completa sobre su eficacia y seguridad. Si no, es posible que se gaste mucho dinero en medicamentos inútiles o que causan daño, donde los únicos beneficiados son los productores.
 
Ver en:  http://laprimeraperu.pe/columna/oseltamivir-la-gran-estafa/

 

 

miércoles, 7 de mayo de 2014

Un modelo económico al servicio de las personas

Artículo escrito por Javier LLamoza de AIS, publicado en el diario La Primera. El Ministerio de Salud ha reconocido que en el Perú se paga el precio más alto por el medicamento atazanavir (utilizado para tratar el VIH) comparado con países de la región; cada tableta cuesta 24 veces más del precio pagado por la versión genérica y se seguirá pagando en tanto venza la patente en el 2019, ocasionando un sobregasto de más de 85 millones de soles al estado.

En el 2009, el medicamento olanzapina utilizado para el tratamiento de trastornos mentales como la esquizofrenia, costaba al estado 0.79 céntimos de sol la tableta, luego que INDECOPI le otorgará más de 5 patentes y la farmacéutica obtuviera la exclusividad del mercado, el medicamento fue comercializado hasta en 16.95 nuevos soles, 21 veces más del precio pagado que cuando existía competencia.

Estos ejemplos muestran como el modelo económico de libre mercado no fija el precio de manera óptima, en ausencia de competencia. El interés económico, bajo una posición de dominio termina imponiendo altos precios sobre un bien que puede curar, controlar la enfermedad o mejorar la calidad de vida de las personas, es decir, la barrera económica, consecuencia de la falla del modelo, termina atentando contra el pleno ejercicio del derecho a la salud y la vida.

Allí, cuando el modelo de libre mercado falla, la intervención del estado se hace necesaria. La Constitución Política del Perú de 1993, reconoce los principios de una Economía Social de Mercado, es decir, se reconoce la presencia de un modelo económico con principios fundamentales de respeto a las libertades económicas, pero que está al servicio de la persona para proteger sus intereses, por tanto, el principio de un estado social soporta la intervención del mercado para regularla cuando el modelo falla, con la finalidad de equiparar el interés privado con el interés social. Dicho esto, regular el mercado frente al abuso de precios sobre bienes de los cuales depende la salud y la vida, es una medida que se hace necesaria, caso contrario, seguiremos pagando exorbitantes precios, dejando al desamparo  derechos fundamentales.


 

martes, 29 de abril de 2014

El gran negocio del ¡achís!

Artículo escrito por Alejandra Alayza de OXFAM, publicado en el diario La República. En el 2009 andábamos todos aterrados con la gripe AH1N1, nos dijeron –y lo creímos– que el Tamiflu era el fármaco más eficaz contra esta. Los Estados invirtieron millones para aumentar su stock y los peruanos también queríamos nuestra pastilla salvadora.

Falsa ilusión, inversión en vano. Recientemente la Colaboración Cochrane –una organización sin ánimo de lucro con 14,000 académicos–, ha demostrado que la gigante farmacéutica Roche durante media década ocultó información proveniente de los ensayos clínicos que evidenciaban que el Tamiflu tiene poco o ningún impacto en la prevención de complicaciones del virus de la gripe, como la neumonía o la AH1N1.

Este ocultamiento de información por parte de Roche es un “roche” mas no es “ilegal”, a pesar de las graves consecuencias financieras y en materia de salud pública. Gastos absurdos: en el 2009 el MINSA compró 106 mil tratamientos completos y el Reino Unido ha gastado 500 millones de libras en Tamiflú, invirtiendo en un medicamento que no tenía los efectos que ofrecía. Sistemáticamente se oculta información sobre ensayos clínicos a investigadores y pacientes. Esta “legal” falta de transparencia muestra la triste victoria de quienes presionan e influyen a los Estados no avanzar en la regulación pro transparencia, poniendo delante el negocio ante la salud pública.
Ver en: http://www.larepublica.pe/columnistas/globalizaciones/el-gran-negocio-del-achis-17-04-2014

jueves, 3 de abril de 2014

Pagando de mas

Artículo escrito por Alejandra Alayza de OXFAM, publicado en el diario La República. A nadie le gusta pagar de más, y este fastidio es irritante cuando pagamos de más porque alguien toma ventaja de nuestra urgencia. La salud es un sensible campo para el abuso.
El Estado peruano paga –todos nosotros pagamos– un sobregasto anual de más de S/. 21 millones, sólo por la compra del Atazanavir 300 mg, medicamento usado para el tratamiento del VIH, cuyo precio en Perú está definido por la farmacéutica Bristol Mayer Squibb, la única proveedora del Retayaz®, su versión patentada.
El precio que hoy pagamos los peruanos es superior al que se paga en México, Brasil, Colombia, Argentina, y llega a ser 25 veces mayor al de la versión genérica que compra Bolivia. Hasta el vencimiento de la patente en el 2019, el Estado pagaría un sobregasto de más de S/. 85 millones.
Mucho dinero está en juego y las soluciones legales y legítimas sí existen. Leyes y acuerdos internacionales respaldan el derecho del Estado de aplicar medidas concretas (como la “licencia obligatoria”) para mejorar los precios en beneficio del interés público. Problema identificado, solución también propuesta. ¿Dónde está la voluntad del Estado?

Salud y medicamentos

Artículo escrito por Roberto López, Coordinador Ejecutivo de Acción Internacional para la Salud (AIS), publicado en el diario La Primera. La cercanía del  Día Mundial de la Salud (7 de Abril) es una buena oportunidad para reflexionar sobre el rol que cumplen los medicamentos para el ejercicio pleno del “derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental (PIDESC). Existen factores que no guardan ninguna relación con la atención médica y que tienen un impacto importante sobre las condiciones de salud de las poblaciones: la alimentación, la vivienda, el saneamiento y acceso a agua de buena calidad, la educación, los ingresos, recreación, y otros. De esta manera, los Estados deben poner en práctica políticas que ofrezcan las mismas oportunidades a todos los ciudadanos y ciudadanos para tener “condiciones de vida  saludables”. 
 
Entrando al terreno de la atención  médica, es reconocido que el uso de medicamentos es  una de las intervenciones efectivas  para recuperar  la salud cuando ha sido perturbada.  Para ello el Estado  debe implementar políticas que faciliten el acceso a los medicamentos que han probado ser esenciales para combatir  enfermedades o que  son necesarios para ciertas condiciones.  En esta línea y en el marco de la reforma de salud  que viene implementado el gobierno, organizaciones de la sociedad civil han levantado una propuesta (Reforma de Medicamentos con medicamentos para tod@s) que explicita una serie de estrategias que deben ser implementadas para promover el acceso a medicamentos.
 
Entre las propuestas generales están: a) Fortalecimiento del Petitorio Nacional Único de Medicamentos Esenciales que no sólo lleva a racionalizar el uso de medicamentos, sino también el gasto; b) Implementar regulaciones  para tener medicamentos a precios asequibles terminando con el abuso de algunos agentes del mercado; c) Fortalecer el suministro público a través de una “inteligencia farmacéutica” que le permita al Estado obtener y ofrecer medicamentos de calidad a los precios más bajos y oportunamente; c) Financiamiento suficiente y sostenible, que ofrezca  a todos los ciudadanos y ciudadanas la misma oportunidad de atención ante cualquier perturbación de la salud.
Finalmente, la salud es un asunto de todos los ciudadanos y ciudadanas. Por  lo tanto ellos y ellas deben ser el centro de la reforma de salud, al mismo tiempo que sus actores  principales. Aconsejable es entonces que el gobierne preste atención a las propuestas y demandas ciudadanas en este asunto  tan sensible.
Ver en: http://laprimeraperu.pe/columna/salud-y-medicamentos/