jueves, 14 de agosto de 2014

Sobregasto en medicamentos

Artículo escrito por Alejandra Alayza de OXFAM, publicado en el diario La República. Cuando revisamos nuestros gastos y descubrimos que hacemos pagos abusivos o sobrepagos, no solo nos da rabia sino que buscamos solucionar prontamente el problema. Con recursos limitados, toca racionalizar y optimizar el gasto. Esta lógica debiera también primar en el Estado, y de manera más urgente en sectores como Salud, donde recursos limitados impiden garantizar la cobertura. En este contexto, el gasto en medicamentos resulta ser un dolor de cabeza, donde los sobrecostos deben evitarse.

Este es el caso del costo que asume el Estado por la compra del Atazanavir, medicamento antirretroviral que se usa para el tratamiento del VIH, que hoy solo lo comercializa la Empresa Bristol Myers Squibb con el nombre de Reyataz®. 

Esta empresa tiene la patente hasta el 2019, lo que elimina la competencia y le permite establecer precios que le son más rentables, pero no más accesibles. El precio por tableta de Atazanavir en el Perú es de S/. 29, cuando producirlo no cuesta más de S/. 1,4. En países donde el medicamento no tiene patente el precio es 20 veces menor.

En el sector público el uso  de tabletas de Atazanavir se ha incrementado más de ocho veces entre el 2011 y 2014, y actualmente este medicamento secuestra entre el 52% y 53% del presupuesto total de antirretrovirales de los costos del Minsa y Essalud, por un total de S/. 27,3 millones. Harta plata la que se paga como sobrecosto.

¿Puede hacer algo el gobierno peruano para alentar la competencia y bajar el costo de este medicamento? Sí. ¿Es legal hacerlo? Sí.

¿Cómo se haría? Solo se necesitaría que el gobierno decida aplicar una licencia obligatoria (derecho que reconoce al Perú la Declaración de Doha en el marco del APDIC) y podría hacerlo vía Decreto Supremo. ¿Cuánto podríamos ahorrar? Cerca de S/. 130 millones de sobregasto en los próximos 5 años.

¿Otros países lo han usado? Sí. Brasil, Italia, Estados Unidos, Ecuador, Malasia son solo algunos de ellos. ¿Y el Perú por qué no lo hace?... esa es exactamente la gran pregunta. Es necesario, es legal y se puede. La pelota está en la cancha del presidente Ollanta Humala y es cuestión de voluntad política. ¿Qué dice, Señor Presidente?

Ver en: http://www.larepublica.pe/columnistas/globalizaciones/sobregasto-en-medicamentos-14-08-2014

miércoles, 30 de julio de 2014

INSACIABLE VORACIDAD

Artículo escrito por Roberto López de Acción Internacional para la Salud, publicado en el diario UNO (antes La Primera). Dos noticias. La buena es que están saliendo al mercado nuevas medicinas para la hepatitis C, que ofrecen ventajas terapéuticas que llegan hasta a la curación de un elevado porcentaje de individuos que reciben tratamiento. La mala noticia es que la voracidad de las grandes empresas farmacéuticas pueden dejar sin estos tratamientos a la mayoría de la población que los necesita. 

El caso de sofosbuvir (Sovaldi de Gilead) ilustra tal voracidad. Cada tableta cuesta US$ 1,000 y un tratamiento completo llega a US$ 84 mil. El medicamento ha sido recientemente aprobado por la FDA de Estados Unidos y la Agencia Europea de Medicamentos. El Dr. Andrew Hill, del Departamento de Farmacología y Terapéutica de la Universidad de Liverpool, Reino Unido, ha revelado recientemente que el costo de producción de sofosbuvir está entre US$68 y US$136 el tratamiento para 12 semanas. Frente a esto el precio que está cobrando Gilead es simplemente escandaloso y abusivo. 

Ante esto, la Unión Europea está buscando herramientas para abaratar el medicamento y el Senado de Estados Unidos ha iniciado una investigación sobre las razones del alto costo del medicamento.  Este abuso que comete  una gran compañía farmacéutica revela que los derechos de las empresas están por encima de los derechos humanos, como el derecho a la vida, lo que exige mecanismos internacionales para lograr un balance.  Pero también es una muestra más del fracaso del modelo de investigación y desarrollo que vincula el costo de la investigación de medicamentos (que además no es tanto como dicen las grandes compañías) con el precio del producto final con la justificación de “recuperar” la inversión. Un nuevo modelo de investigación y desarrollo es necesario y en la OMS se han puesto las bases para ello.  

De otro lado, y a los niveles nacionales, es urgente que los países como Perú tengan regulaciones del mercado farmacéutico para evitar estos abusos de grandes monopolios y garantizar que nadie se quede con los tratamientos que necesita. El Perú tiene entre 0.8% y 1.2% de prevalencia de Hepatitis C. ¿Qué va a hacer el gobierno peruano? ¿Va a poder financiar el tratamiento para todas las personas que sufren de la enfermedad? ¿Está buscando herramientas para obtener precios convenientes para los tratamientos que son escandalosamente caros, más allá del sofosbuvir?  Por ahora parece que mira a un lado.   

Ver en: http://diariouno.pe/columna/insaciable-voracidad/

martes, 24 de junio de 2014

Negociando con la salud. Reportaje de Panorama

Informe periodístico de Panorama que nos explica las implicancias graves que puede traer la medida cautelar que ha frenado el ingreso de medicamentos biosimilares a nuestro país, Javier Llamoza de AIS-RedGE nos explica que esta medida afectará gravemente a los tratamientos genéricos de los medicamentos biológicos, altamente efectivos para el tratamiento de varios tipos de cáncer

Propiedad intelectual y acceso a medicamentos. Reportaje de Telesur

Informe de Telesur sobre el sobregasto que realiza el Gobierno por la compra de Atazanavir, medicamento usado en el tratamiento del VIH y las exigencias de la sociedad civil para que se declare su licencia obligatoria.

jueves, 29 de mayo de 2014

OSELTAMIVIR: LA GRAN ESTAFA

Artículo escrito por Roberto López de AIS, publicado en el diario La Primera. En el 2009 todos los países fueron puestos en alerta por la pandemia  de la gripe AH1N1. La Organización Mundial de la Salud (OMS) se puso al frente de esta alerta y con base en informes de comités que tenían serios conflictos de interés, propició la compra millonaria de oseltamivir, un medicamento que se promocionaba por su supuesto potencial de   evitar las muertes y otros efectos graves que podía causar la pandemia. Se creyó que “reduciría los ingresos hospitalarios y las complicaciones como la neumonía. Sin embargo, la evidencia original presentada a las agencias gubernamentales de todo el mundo era incompleta".
 
Las afirmaciones sobre la efectividad del oseltamivir  fueron un factor esencial  para que muchos  gobiernos  invirtieran en la compra de este medicamento y otros para enfrentar la pandemia del 2009-2010; un negocio de muchos millones de dólares para  empresas productoras de “antivirales”. Por ejemplo, Estados Unidos gastó “más de 1,3 mil millones de dólares en la compra de una reserva estratégica de antivirales mientras que en el Reino Unido el gobierno gastó casi 424 millones de libras para una reserva de unos 40 millones de dosis. En España el Gobierno dedicó 333 millones de euros en 2009 para la lucha contra la gripe”. ¿Cuánto gastó el gobierno peruano en estos medicamentos?. No hay información. Pero es probable  que gran cantidad de oseltamivir, expiró en los anaqueles de  farmacias públicas.
 
Las últimas revisiones que se han hecho, particularmente de la Colaboración Cochrane, y que vieron la luz este año revelan que el medicamento en cuestión no tiene los efectos que se promocionaron y se ha confirmado sus efectos secundarios: náuseas, vómitos, dolor de cabeza, trastornos psiquiátricos y problemas renales. La compañía titular de oseltamivir de negó por algún tiempo a compartir la información sobre la efectividad del medicamento y tuvo que hacerlo  bajo presión de la Colaboración Cochrane y el British Medical Journal. Este caso advierte a los gobiernos y gestores de sistemas de salud para que antes de decidir el uso de un medicamento deben tener información completa sobre su eficacia y seguridad. Si no, es posible que se gaste mucho dinero en medicamentos inútiles o que causan daño, donde los únicos beneficiados son los productores.
 
Ver en:  http://laprimeraperu.pe/columna/oseltamivir-la-gran-estafa/

 

 

miércoles, 7 de mayo de 2014

Un modelo económico al servicio de las personas

Artículo escrito por Javier LLamoza de AIS, publicado en el diario La Primera. El Ministerio de Salud ha reconocido que en el Perú se paga el precio más alto por el medicamento atazanavir (utilizado para tratar el VIH) comparado con países de la región; cada tableta cuesta 24 veces más del precio pagado por la versión genérica y se seguirá pagando en tanto venza la patente en el 2019, ocasionando un sobregasto de más de 85 millones de soles al estado.

En el 2009, el medicamento olanzapina utilizado para el tratamiento de trastornos mentales como la esquizofrenia, costaba al estado 0.79 céntimos de sol la tableta, luego que INDECOPI le otorgará más de 5 patentes y la farmacéutica obtuviera la exclusividad del mercado, el medicamento fue comercializado hasta en 16.95 nuevos soles, 21 veces más del precio pagado que cuando existía competencia.

Estos ejemplos muestran como el modelo económico de libre mercado no fija el precio de manera óptima, en ausencia de competencia. El interés económico, bajo una posición de dominio termina imponiendo altos precios sobre un bien que puede curar, controlar la enfermedad o mejorar la calidad de vida de las personas, es decir, la barrera económica, consecuencia de la falla del modelo, termina atentando contra el pleno ejercicio del derecho a la salud y la vida.

Allí, cuando el modelo de libre mercado falla, la intervención del estado se hace necesaria. La Constitución Política del Perú de 1993, reconoce los principios de una Economía Social de Mercado, es decir, se reconoce la presencia de un modelo económico con principios fundamentales de respeto a las libertades económicas, pero que está al servicio de la persona para proteger sus intereses, por tanto, el principio de un estado social soporta la intervención del mercado para regularla cuando el modelo falla, con la finalidad de equiparar el interés privado con el interés social. Dicho esto, regular el mercado frente al abuso de precios sobre bienes de los cuales depende la salud y la vida, es una medida que se hace necesaria, caso contrario, seguiremos pagando exorbitantes precios, dejando al desamparo  derechos fundamentales.


 

martes, 29 de abril de 2014

El gran negocio del ¡achís!

Artículo escrito por Alejandra Alayza de OXFAM, publicado en el diario La República. En el 2009 andábamos todos aterrados con la gripe AH1N1, nos dijeron –y lo creímos– que el Tamiflu era el fármaco más eficaz contra esta. Los Estados invirtieron millones para aumentar su stock y los peruanos también queríamos nuestra pastilla salvadora.

Falsa ilusión, inversión en vano. Recientemente la Colaboración Cochrane –una organización sin ánimo de lucro con 14,000 académicos–, ha demostrado que la gigante farmacéutica Roche durante media década ocultó información proveniente de los ensayos clínicos que evidenciaban que el Tamiflu tiene poco o ningún impacto en la prevención de complicaciones del virus de la gripe, como la neumonía o la AH1N1.

Este ocultamiento de información por parte de Roche es un “roche” mas no es “ilegal”, a pesar de las graves consecuencias financieras y en materia de salud pública. Gastos absurdos: en el 2009 el MINSA compró 106 mil tratamientos completos y el Reino Unido ha gastado 500 millones de libras en Tamiflú, invirtiendo en un medicamento que no tenía los efectos que ofrecía. Sistemáticamente se oculta información sobre ensayos clínicos a investigadores y pacientes. Esta “legal” falta de transparencia muestra la triste victoria de quienes presionan e influyen a los Estados no avanzar en la regulación pro transparencia, poniendo delante el negocio ante la salud pública.
Ver en: http://www.larepublica.pe/columnistas/globalizaciones/el-gran-negocio-del-achis-17-04-2014